En los años 30, durante la Segunda República, las mujeres se hicieron más visibles en la esfera pública. Fue el caso de la periodista y escritora, María Luz Morales, quien estudió Filosofía y Letras, carrera todavía poco frecuentada por las féminas de la época.

Tras la muerte de su padre se ve obligada a contribuir en la economía familiar y comienza a colaborar con algunas publicaciones.En plena Guerra Civil, la vida la pone al frente de un diario tan relevante a escala nacional como es «La Vanguardia» y, más tarde, incluso pasa una temporada en prisión.

Aún siéndolo, nunca se le ha reconocido como a una de las periodistas más brillantes de nuestro país. Como a tantas otras. Por el hecho de ser mujeres…

Tras una fecunda carrera de seis décadas en la que destacó como crítica cinematográfica, teatral y literaria, así como especialista en moda, María Luz Morales, ya octogenaria, publica en su primer libro, bajo el título de «Alguien a quien conocí», sus encuentros y entrevistas a personalidades tan relevantes como: Marie Curie, Valéry, Federico García Lorca, André Malraux, Keyserling, Gabriela Mistral o Caterina Albert Paradís (quien utilizaba el seudónimo de Víctor Català cuando escribía por la misma problemática). Al poco de ver este libro la luz, la autora fallecía.

Que este título narre sus experiencias sobre aquel período confirma el papel tan relevante que algunas mujeres jugaron entonces y hasta qué punto, sin ellas, esos años no hubieran sido los mismos.

SINOPSIS:

La periodista y escritora María Luz Morales fue protagonista de esas transformaciones en la Barcelona de Mercè Rodoreda, Aurora Bertrana e Irene Polo. No sólo fue vicepresidenta del Lyceum Club barcelonés, sino asimismo directora de la Residencia Internacional de Señoritas Estudiantes –homóloga de la que dirigía en Madrid María de Maeztu–.

Y en plena Guerra Civil, le tocó dirigir durante unos meses difíciles un diario de la relevancia de La Vanguardia. En ese oasis para el talento femenino, brilló con luz propia desde la discreción y el buen hacer. Ya octogenaria y bajo el título de Alguien a quien conocí, publicó sus recuerdos de aquel tiempo excepcional para la cultura y la libertad. Deambulan por sus páginas personalidades relevantes como Marie Curie, Valéry, García Lorca, André Malraux, Keyserling o Gabriela Mistral, con las que compartió paseos, conversaciones o amistad. Sin olvidar a Caterina Albert –Víctor Català–, de quien fue admiradora y traductora.

Tras un largo e imperdonable olvido, este es de entre sus libros el primero que ve la luz. María Luz Morales (A Coruña, 1889-Barcelona, 1980) fue sin duda nuestra periodista cultural más relevante del siglo XX. Directora de la revista El Hogar y la Moda en los años 20, durante la Guerra Civil fue directora de La Vanguardia, siendo la primera mujer en dirigir aquí un periódico de alcance nacional. Destacada periodista cultural, escribió sobre literatura, cine, teatro y moda. Publicó novelas como Balcón al Atlántico y relatos como los reunidos en Historias del décimo círculo, destacando también como biógrafa, adaptadora de clásicos para jóvenes, traductora y antóloga. Literatura al margen, largas décadas de trabajo abnegado y brillante la convirtieron en «la gran dama de la prensa». 

Número de páginas: 284 (formato físico)

Editorial: Renacimiento

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