Durante las vacaciones hay que sacar tiempo para disfrutar de lo que a una le hace feliz, y en mi caso, se reúnen básicamente en lo que estoy haciendo esta semana: viajar y leer, que ambas cosas no están reñidas 😉

En cuanto a este título, «Todo lo demás era silencio», de Manuel de Lorenzo, he de decir que lo leí durante el vuelo a isla Mauricio y que lo disfruté mucho. Pese a que se trata de una historia contada desde la simplicidad y la sencillez, llega al alma y el argumento que desarrolla invita a la reflexión de uno mismo en cuanto al planteamiento de su propia vida.

Como muchas veces decimos y pocas veces aplicamos, estamos de paso y tenemos la obligación de saber priorizar lo realmente importante, que nunca son «cosas» ni objetos materiales.

Sin duda, no es necesario un «tocho» de libro ni una historia excesivamente larga para que nos haga disfrutar y este es un claro ejemplo de ello 🙂

SINOPSIS:

Lucía y Julián son una pareja como tantas otras, dos personas que saben aprovechar las pequeñas dosis de felicidad cotidiana que les regala la vida. Sin embargo, de un día para otro su realidad da un vuelco y se topan de frente con el dolor y el abismo.

Eso hará que los dos emprendan un viaje hacia los orígenes -un viaje físico y psicológico, conjunto e individual- en el que descubrirán el inmenso valor de los recuerdos.

Número de páginas: 192

Editorial: SUMA

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