¿A quién le ha durado este libro una sentada? ¡A mí!

Lo empecé anoche y no podía parar de leer. Sus 250 páginas me absorbieron de taaaaal manera que cuando me quise dar cuenta, ¡le había dado fin! Me encanta cuando eso sucede…

El protagonista de la misma es Aleksy, un adolescente que, tras perder a su hermana y sufrir el abandono de su padre, odia profundamente a su madre, quien también le ha defraudado. Es por esto que se refugia en su abuela para sobrellevar la vida de mierda que considera que tiene.

No obstante, una mala noticia hará que su percepción cambie y que disfrute de ese verano con su madre como si del último se tratase, valorando hasta cada una de las sonrisas compartidas y cada destello de luz en los ojos de la mujer.

El libro surge como una necesidad del protagonista por recordar el pasado y los traumas vividos, previo consejo de su psiquiatra, para intentar interpretar el presente, en el que ya es adulto y se dedica a la pintura.

Cual prosa poética, y bajo mi criterio, esta obra contiene magia. Además, la pluma de la autora me ha parecido extraordinaria. 

En definitiva, una historia sencilla y bella a partes iguales que no te puedes perder 😉

SINOPSIS:

Aleksy aún recuerda el último verano que pasó con su madre. Han transcurrido muchos años desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa época como posible remedio al bloqueo artístico que está sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia.

¿Cómo superar la desaparición de su hermana? ¿Cómo perdonar a la madre que lo rechazó? ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo? Este es el relato de un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable y por la necesidad de hacer las paces entre sí y consigo mismos.

Plena de emoción y crudeza, Tatiana Ţîbuleac muestra una intensísima fuerza narrativa en este brutal testimonio que conjuga el resentimiento, la impotencia y la fragilidad de las relaciones maternofiliales. Una poderosa novela que entrelaza la vida y la muerte en una apelación al amor y al perdón. Uno de los grandes descubrimientos de la literatura europea actual.

Número de páginas: 256 (formato físico)

Editorial: Impedimenta.

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