“Hay momentos en la historia que duran para siempre. Hay recuerdos que vuelven a nosotros cuando todo parece perdido”

Madrid, 1 de abril de 1939. Y un día, como se esperaba, acabó la guerra. Esa que dejó a Madrid vencida de día y de noche, silenciosa en sus calles y en sus gentes. Se mostraba cómo ciudad sin sangre, derrotada, traicionada y moribunda.

Vicente pasa su último verano en soledad frente al mar recordando cómo vivió el último año de la guerra y su historia de amor imposible con Elena. Ella era hija de un anarquista fusilado y él tenía un hermano falangista. Un vencedor y un vencido.

“El idioma de los recuerdos” es una novela contada a dos tiempos. Por un lado: tenemos la vida actual de el protagonista, y por otro nos cuenta su historia vivida en 1939. Es un homenaje a la literatura, una reflexión, una vuelta atrás a la historia.

“La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino cuánto bien haya sido representada” (Séneca)

Comparte:
error