La protagonista de Sangre de mi sangre, Rut, trabaja en un bufete elaborando perfiles de los clientes y casi siempre tiene que hacer malabares para llegar a fin de mes. Su trabajo le encanta pero tiene una jefa déspota y sin escrúpulos, aunque muy bien preparada.

Un día, acude como psicóloga forense a la llamada de un profesor de apoyo de un niño discapacitado que le ha mordido en el cuello, para hacer un informe alternativo al de menores.

Cuando llega al hospital donde están, en lugar de encontrarse un profesor enfadado y a un niño peligroso, se encuentra con un hombre que adora a su alumno y culpa a la madre del estado del niño. Y el niño es dulce y tranquilo, algo raro pasa, ya que su discapacidad, es sordo y mudo, según su profesor, solo se manifiesta cuando está su madre, es decir que a veces habla; entonces decide investigar un poco más por su cuenta.

Tendrá que ganarse la confianza de la madre y el niño y rebuscar en su pasado para ver que ha podido vivir el niño que le haya hecho perder la cabeza de ese modo.

Es una novela muy bien escrita y de fácil lectura, que te atrapa desde el principio y te deja con ganas de saber que hay detrás de lo que está pasando.

Una trama interesante, aunque a veces se pierde un poco en detalles ajenos a la trama principal, pero aun así se lee bastante rápido

Thriller psicológico que nos habla de la culpa, el amor y las mentiras, y como los actos de los padres repercuten en los hijos marcándolos de por vida.

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