Después de dar una fiesta en su casa, aparece el cuerpo sin vida de Kerry en el fondo de su piscina. Ninguno de los invitados a la fiesta ha visto absolutamente nada, salvo una discusión que mantuvo con su novio, con el que peleaba de vez en cuando por que este se ponía celoso cuando hablaba con otros chicos.

Aunque nadie haya visto nada, no faltan sospechosos; para empezar su novio, que intenta mentirle a la policía; o su vecino, que estaba enfadado porque no lo habían invitado, y es un chico con problemas de desarrollo que le cuesta entender las emociones y confunde las situaciones; y alguno más que va apareciendo a lo largo de la investigación.

Lo cierto es que en una comunidad donde prácticamente todo el mundo se conoce hay un asesino suelto que campa a sus anchas entre los habitantes.

La hermana de kerry ayuda a la policía en un acto desesperado porque se haga justicia para su hermana y sus padres puedan seguir adelante; aunque no sabe que intentando resolver el asesinato de su hermana, pondrá su propia vida en peligro.

La novela está estructurada en capítulos muy cortos y rápidos de leer, lo que hace que la lectura sea muy ágil. En cada capitulo se centra en uno de los diferentes personajes, pero no resulta lioso, todo es fácil y claro.

Mary Higgins Clark en estado puro, reúne todos los ingredientes básicos de las novelas de la autora: un puñado de presuntos culpables, una chica joven que se pone en peligro investigando por su cuenta, un policía tenaz que no para ante nada, secretos, intrigas y suspense a raudales.

Fantástica como siempre, no se lee, se devora, aunque tengo que decir que adiviné quien era el culpable antes de la mitad, estaba deseando terminarlo para confirmar mis sospechas; a fuerza de leer libros de esta autora me estoy volviendo mas sagaz, jeje

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