En el niño en la nieve el autor, Samuel Bjork, nos cuenta un caso más en el que intervienen Holger Munch y Mia Krüger.

El libro empieza cuando un conductor casi atropella a un niño medio congelado que llevaba una cornamenta de ciervo en la cabeza.

Tiempo después aparece de cadáver de una chica vestida con su traje de ballet y por extraño que parezca, al final todo está relacionado.

Al principio es un poco caos, se suceden muchas escenas diferentes, con personajes con nombres impronunciables que intentan ponernos en situación : el niño que aparece solo y medio congelado con la cornamenta en la cabeza. Un padre y su hijo que van a pescar y descubren el cadáver de una chica. Retazos de vidas de otras personas que no vienen, aparentemente, al caso. Situaciones con el grupo de agentes , a veces juntos, a veces de su vida privada, haciendo cosas que no se sabe bien si están relacionadas con la historia. Todo en medio de una investigación por trafico de drogas. Y de pronto otro cadáver…

Poco a poco todo este caos se va encauzando y resolviendo hasta que llega al sorprendente y retorcido final.

Por un lado me ha costado leer el libro por la cantidad de personajes con nombres raros que aparecen en la historia y la gran cantidad de situaciones aparentemente sin conexión que se nos presentan al principio, te satura un poco hasta que vas cogiendo el ritmo.

Al final da un buen giro y todo queda explicado satisfactoriamente, no quedan flecos sueltos ni historias por resolver, aunque el proceso haya sido un poco lioso y el ritmop de lectura lento.

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