Además de contar con una portada bonita que llama la atención visual con tal contraste de colores, esta novela perteneciente al género domestic noir (ahora a la novela de intriga psicológica basada en secretos de alcoba se le llama así) te atrapará desde el comienzo de la historia a través de los sucesos tan interesantes que ocurren en ella y a través de un lenguaje que incita a ello, aunque bien es cierto, que al menos desde mi punto de vista, hacia el final de la historia flaquea un poco y parece que la trama se resuelve de una manera un tanto fácil y precipitada, haciendo caer el ritmo que se mantenía hasta el momento.

No obstante, es una novela entretenida basada en obsesión sexual, secretos y mentiras, que ahonda de manera profunda en los problemas cotidianos a los que se enfrenta un matrimonio basado en la rutina y que, con el paso del tiempo, van perdiendo esos nexos en común que los unían en un principio, lo cual hace que nuevos factores se agreguen a la historia. Aunque dicen que las comparaciones son odiosas, he de destacar que se trata de un thriller muy del estilo de La madre, La viuda, Un invitado inesperado, La pareja de al lado, etc.

SINOPSIS:

Cuando Caroline y Francis reciben una oferta para intercambiar su casa no lo dudan. Se están esforzando en recomponer su matrimonio y una semana a solas puede ser justo lo que necesitan.

Al abrir la puerta se encuentran con un lugar algo siniestro y casi vacío. Resulta difícil imaginar quién podría vivir allí. Sin embargo, gradualmente, Caroline comienza a descubrir algunos rastros de vida…, de su propia vida.

Las flores del baño o la elección de los CD de música podrían parecer inocentes a los ojos de su marido pero para ella son justo lo contrario: son pistas. Es como si la persona con la que han intercambiado vivienda fuera alguien a quien ella conoce, alguien a quien quiere olvidar.

Pero esa persona ahora está en su casa…

Número de páginas: 432 páginas

Editorial: SUMA

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