Una mujer feminista a la que admiro me ha prestado este libro, entre otros, para su lectura, y cómo no, no he podido resistirme a devorarlo en apenas un rato, como una buena conversación que tendrías con una amiga/ un amigo en torno a esta temática.

El hombre que no deberíamos ser nos habla de la revolución personal que deberían hacer los hombres para alcanzar el feminismo real en nuestra sociedad. Por ejemplo, asumir el cuidado como parte de sus vidas, cosa que les permitiría desarrollar una serie de capacidades/habilidades/emociones que se traducirían no solo en sus maneras de pensar en el entorno privado, sino también en el público. Todas esas herramientas que tradicionalmente hemos identificado como femeninas, y que, por tanto, no hemos considerado valiosas, pasarían a formar parte de la manera que tienen ellos a la hora de desenvolverse también en el trabajo, en sus relaciones con los demás e incluso en la política.

Aborda también el fenómeno de la violencia de género, que solo puede entenderse adecuadamente si aceptamos que todavía hoy las relaciones afectivas se basan, generalmente y entre los más jóvenes, en el dominio y en el control, lo cual preocupa y mucho.

¿Y qué hay de la prostitución? Ir de putas ha sido durante siglos una manera no solo de hacer expreso el tránsito a la edad adulta, sino también un modo de demostrar de forma colectiva quiénes son hombres de verdad. De la misma manera que parece serlo agredir sexualmente a una mujer, violarla «en manada» o participar en fiestas en las que sigue viéndose normal que se use y se abuse del cuerpo de las mujeres.

En definitiva, una obra breve -apenas 100 páginas- e intensa que merece mucho la pena y que tiene lugar desde la perspectiva masculina. Ya sabéis lo que dicen, «lo breve, si es bueno, dos veces bueno».

SINOPSIS:

Este libro no es un memorial de todos los agravios que los hombres, como sujetos privilegiados, hemos cometido a lo largo de la historia. Este libro no pretende hacer un ajuste de cuentas con el hombre, sino con el patriarcado. 

Este libro mira al presente y sobre todo al futuro. Porque lo que pretende es colocarnos a los hombres delante del espejo para que reflexionemos sobre todo aquello que no deberíamos ser y para indicarnos el itinerario a seguir para construirnos de otra manera. Unos nuevos hombres que hagamos posible al fin una sociedad en la que nosotros dejemos de ser los poderosos y ellas las subordinadas.

Número de páginas: 96 (formato físico)

Editorial: Planeta

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