No soy de leer poesía muy a menudo, pero de vez en cuando es como si me lo pidiese el cuerpo. Me gusta saborear obras cortas, de tipo Marwan, que me remueven por dentro y que me hacen apreciar pequeños detalles insignificantes que pasan inadvertidos en nuestra cotidianidad.

Una amiga me dejó este ejemplar de Laura Escanes, de la cual no había leído absolutamente nada y que solamente conocía de manera mediática por ser la pareja de Risto Mejide. No obstante, he querido ser objetiva a la hora de leerlo y de valorarlo, puesto que nada tiene que ver el talento de ella a la hora de escribir con la pareja que tenga o por qué sea ella conocida.

De todos modos, he de decir que su obra no me ha transmitido ni frío ni calor. Reconozco que tiene algunos poemas muy buenos y en otros destacan versos de buena calidad, pero nada más. Me ha parecido un tanto repetitiva en cuanto a la temática que trata en los 67 poemas que recoge el libro y me ha parecido una prosa poética demasiado comercial. De hecho, he leído poemas mucho más elaborados y más bonitos de personas anónimas que no tendrán oportunidad, eso lo tengo claro, de publicar en tapa dura. 

En definitiva, pensaba que se trataría de un muy buen libro, un tanto eclipsado por la prensa rosa, pero no. Me equivocaba. Me he encontrado con un libro mediocre al que se le ha dado mucho -incluso demasiado- bombo. Sin duda, por ser Laura quien es. Como en muchas ocasiones, mucho marketing y poco que ofrecer. Una pena.

Número de páginas: 176

Editorial: Aguilar

Comparte: