Arantza Portabales es la autora de este libro, en el que cuatro mujeres de distintas edades y sin relación, desnudan sus sentimientos en un contestador automático, realizando así una introspección muy fructífera por lo que tiene de curativa, y también siendo de ayuda para encauzar las vidas de cada una. El contestador guardará para su destinatario palabras difíciles de decir cara a cara a sus seres queridos.

Son historias sencillas del día a día, de mujeres normales, que suceden a nuestro alrededor continuamente y de forma anónima.

Marina, abogada matrimonialista, es abandonada por su marido y volcará en el contestador automático como se siente.

Carmela, mujer de edad con cáncer terminal, confiesa a su hijo algún secreto sobre su vida y también su enfermedad, él es médico en el Sáhara y no quiere hacerle volver por su estado de salud.

Sara, una chica de familia adinerada que intenta suicidarse y que se desahoga enviando correos a su psicólogo.

Y por último, Viviana, una prostituta que confiesa a su padre los hechos del pasado que le llevaron a esa vida sórdida. 

Viviana y Carmela han sido mis personajes favoritos, sus historias me han parecido más profundas y emotivas. 

En resumen, una novela coral, que no podéis dejar de leer. 

Editorial: Lumen

Páginas: 224

Sinopsis:

Incapaces de enfrentarse a sus secretos, a la soledad y a los hombres con los que desearían hablar, las cuatro protagonistas de esta novela coral prefieren dejar sus confesiones en el contestador automático.

Marina es abogada especializada en divorcios y desafía el abandono de su marido; Carmela está enferma de cáncer y necesita despedirse de su hijo; Sara es una joven de buena familia a la que la presión de su boda inminente ha llevado al borde del suicidio y a una dudosa terapia psicológica, y Viviana es prostituta en Madrid, aunque su familia cree que trabaja en Ikea.

Mensaje a mensaje, sus vidas se van dibujando y ese mismo contestador que recibe sus confidencias trenzará sus historias revelando el enorme poder liberador de la palabra. Mensaje a mensaje, el lector avanza queriendo conocer el final y también descubriéndose a sí mismo con igual voracidad.

La revelación de una gran autora con una mirada inteligente, conmovedora y llena de humor sobre el amor, la soledad y la comunicación en los tiempos del móvil.


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